Debajo del suelo dominicano yacen pozos petroleros en espera de que las autoridades dejen a un lado los intereses politicos e inicien la explotación para beneficio de todos los dominicanos.

pozo petrolero en Azua, Rep. Dom.

El diputado Pelegrín Castillo, el director de Minería, Octavio López y el presidente de la Comisión Nacional de Energía Enrique Ramírez solicitaron al Congreso la aprobación de la Ley de exploración y explotación de Hidrocarburos.

La falta de una legislación adjetiva que cree el marco jurídico, institucional y fiscal necesario ha impedido impulsar una política de exploración y explotación de petróleo, especialmente en zonas de Azua y La Altagracia, donde se presume su existencia.

Con este propósito, informaron que el mandato constitucional debe ser complementado con la legislación adjetiva, que cree un marco jurídico, institucional y fiscal necesario para impulsar una política de exploración y explotación de petróleo y gas en tierra y mar.De acuerdo a los funcionarios con el actual marco jurídico no se pueden explorar las zonas del país en las que se presume hay petróleo, por lo que instan al Congreso a conformar una comisión bicameral para la iniciativa sea sancionada a la mayor brevedad posible.

Consideran importante fortalecer los esfuerzos que realizan las instituciones públicas para elevar el nivel de información científico geológica sobre áreas geográficas de interés a los fines de futuras exploraciones hidrocarburíferas.

Entregaron una muestra simbólica del petróleo de la zona de Azua, la cual también llevarán a cada representante del Congreso Nacional, a los líderes o representantes de sectores de la Nación y a los medios de comunicación.

Sin embargo, aclararon que con esto no quieren crear falsas expectativas en la sociedad, pero si despertar el interés en la posibilidad de la exploración de las zonas de Azua e Higüey y determinar si es factible para refinar y cubrir con esto parte de la demanda de petróleo del país.

Nosotros no tenemos experiencia en estos menesteres. De hecho estamos aceptando ayuda técnica de Cuba, un país que tampoco tiene una gran tradición petrolera. Tampoco tenemos dinero, por el contrario, lo que tenemos con Venezuela es una inmensa deuda. Entonces, ¿Qué aportaríamos como inversión en un proyecto de esa envergadura? Ya que la refinación de este tipo de petróleo es mucho más costosa. En nuestro caso, solo nos queda especular y rogar, cruzar los dedos para que la fantasía que vamos a exponer a continuación se haga una realidad.

Aparte de todo lo que se ha dicho sobre el potencial petrolero de nuestro país, de cierto es que hay por lo menos tres compañías extranjera que poseen concesiones para explorar y explotar posibles yacimientos del crudo en territorio nacional. Hay en nuestros 48,730 kmts., varias cuencas sedimentarias debidamente identificadas, esto sin contar la plataforma marina y ellas son: La Cuenca de San Pedro, La de Baní-San Cristobal, la de Azua, San Juan, Neyba, Bahoruco y la del Lago Enriquillo. En esta última se perforó el pozo de Charco Largo.

Con sus 144 pies (44 metros) bajo el nivel del mar, el lago Enriquillo, donde esta localizada la Cuenca del mismo nombre, es el punto más bajo de las Antillas. Si tomamos un mapa de América y localizamos el lago Maracaibo en Venezuela y proyectamos una línea recta hacia el norte en el mar caribe, llegamos exactamente a la Cuenca del Lago Enriquillo.

Si como ya dijimos, esta cuenca está situada en el punto más bajo de las Antillas y llegara a suceder que la misma es una continuación de la plataforma marina de Venezuela, como lo es la placa tectónica de todo el Caribe, estaríamos hablando, en términos geológicos, de la misma veta venezolana y al estar ese país a un nivel territorialmente más alto y los líquidos, como el petróleo, tienden a brotar con mayor facilidad por los puntos más bajos, podríamos poner a viajar nuestra imaginación a lugares de ensueños económicos.

 

 



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